La terapia psicológica es un proceso sanitario orientado al tratamiento de dificultades psicológicas y emocionales que generan malestar significativo o interfieren en la vida cotidiana. En este espacio se trabaja con un encuadre clínico, confidencial y profesional, adaptado a cada persona.
El trabajo que se hace en terapia depende en su práctica totalidad del voluntario compromiso y colaboración del paciente. No existen fórmulas mágicas y todo el proceso requiere apertura y dedicación. Cuando decides acudir a terapia estás dando un gran paso: estás aceptando que es necesario hacer un cambio y el cambio supone salir de la zona de confort, lo cual puede incomodar en primera instancia.
La psicoterapia puede ser adecuada, entre otros casos, para: ansiedad, estado de ánimo bajo o depresión, estrés persistente, dificultades relacionales, problemas de autoestima, trauma o experiencias vitales difíciles, apego y vínculos, procesos migratorios complejos, crisis vitales, fobias.
Durante las primeras sesiones valoraremos si este enfoque es el más adecuado para tu situación.
El trabajo de la psicóloga se basa en guiar al paciente en la búsqueda de la solución a su problema, brindar las herramientas adecuadas y acompañarle durante todo el proceso de sanación.